5.06.2008


Necesitas algo con urgencia y no aparece por ningun lado. Das vuelta la pila de libros, te fijas entre la ropa que quedó sobre la silla, abres y cierras los cajones más cercanos. Ya en plan impaciente empiezas a considerar posibilidades un poco más insolitas como dentro de la heladera, debajo de la cama o en la estantería esa, la que tiene las carpetas viejas. Y ahí, justo cuando estas por darte por vencido, desesperado, un tanto infeliz y casi sin esperanzas, te encuentras con que lo que buscabas estuvo frente a tus narices toooodo el rato.
Eso es algo que detesto, si señor.

[que mina copada esta carochinaski]

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